Las dictaduras y las democracias en la Europa de entreguerras fueron muy intervencionistas en el terreno industrial. El apoyo de los sectores en crisis, los intentos gubernamentales de controlar la sobreproducción mediante los cárteles y el corporativismo fueron generales; la lucha contra el desempleo durante los treinta adoptó formas diversas, predominando las políticas proteccionistas y de dinero barato. 

En España, el proteccionismo, el intervencionismo, el nacionalismo económico y el corporativismo de la dictadura de Primo de Rivera fueron más retóricos que prácticos. La prueba es que el comercio español no disminuyó durante los años veinte, al contrario, fue uno de los factores del crecimiento; por otro lado, pasada la coyuntura de la primera guerra mundial, apenas se nacionalizaron activos españoles en manos extranjeras, mientras, por el contrario, las entradas de capital foráneo adquirieron un relieve notable. 

La crisis internacional en Europa a finales del siglo XIX, empieza a cambiar esa tendencia liberal que se había adoptado durante el siglo XIX, la calidad y la opción del estado de intervenir en la sociedad será creciente a principios del siglo XX. 

El gasto estatal, antes de la Primera Guerra Mundial no era superior al 10%, durante la guerra, aumentó respecto al PIB sobre el 50% junto con su participación del estado, pasando a un estado intervencionista en lo económico y reformista en lo social. En España tanto liberales como conservadores, no solo es un cambio de partido intervencionista o no, sino que las ideologías liberales asumirán la intervención del estado en la actividad económica. El resultado en el primer tercio, será de un mayor proteccionismo económico y una débil reforma social en España. No superará el 15% como los otros países europeos en guerra. Por lo que devenir económico sigue cayendo en lo privado y no lo público. 

Hubo importantes modificaciones, un modelo diferente de desarrollo económico, modelo nacionalista, bien diferente al practico en el siglo XIX, no es exclusiva de España, sus raíces ideológicas, quizás son del krausismo alemán, proteccionismo y reformismo social. España de los regeneracionistas, aquellos que parten del fracaso del imperio español, del pesimismo de perder las ultimas colonias, produciendo una clase con un pensamiento en la sociedad española que empieza a ver a Europa en el lugar a donde mirarse. 

La crisis finisecular, la pérdida colonial y la inyección financiera que recibe la metrópoli tras la pérdida colonial, cuando pierde el control sobre cuba y Filipinas, los españoles que tenían las inversiones en esos países, vuelven a su país y repatrían sus capitales generados en las colonias, suponiendo un apoyo al modelo autárquico en diferentes sectores como el naval, etc. 

La segunda inyección financiera vendrá de los beneficios de la Primera Guerra Mundial por asumir inversiones que antes estaba en manos de esos países, por propiedades que estaban en manos extranjeros, el propio sector publico extrae beneficio por procesos inflacionarios que le son beneficioso para el que vende, por lo que se benefició de esa situación. Ayuda a la búsqueda de la autosuficiencia y de la autarquía que era el objetivo del primer tercio del siglo XX alcanzando su mayor punto con la etapa del franquismo. 

Las medidas de protección son aquellas encaminadas a cubrir el mercado interno para las reservas españolas y la restricción a capital extranjero limitando en el capital de las sociedades anónimas de capital extranjero. 

Medidas de fomento con el objetivo de nacionalizar las materias primas, sector minero. Medidas a la sustitución de las importaciones. Ley de fomento de la industria nacional que obligaba a aquellas empresas a servirse de productos nacionales. 

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