LA EMPRESA Y SU FUNCIONAMIENTO

La empresa es la unidad económica a la que se le ha encomendado la tarea productiva. Su función es la de producir bienes y servicios destinados a otras empresas o a los consumidores finales. Para llevar a cabo esta tarea, la empresa adquiere del mundo exterior un conjunto de factores de producción o inputs (materias primas, servicios, mano de obra, dinero, etc.). Estos factores son sometidos a un proceso de transformación, mayor o menor en función del tipo de empresa de que se trate (comerciales, manufactureras, de servicios), para obtener un conjunto de bienes o prestar servicios, productos, u outputs que son colocados en el mundo exterior.

El éxito de este proceso de transformación vendrá determinado en la medida en que el Precio de los outputs en el mercado de productos sea superior al Precio de los inputs utilizados en su transformación. Es decir, el éxito supone capacidad para generar beneficios en el desarrollo de la actividad empresarial, por ello el beneficio se convierte en un indicador de éxito de la empresa.

El resultado de un ejercicio viene dado por la diferencia entre los ingresos y gastos en él producidos.

Resultado = Ingresos – Gastos

En principio, puesto que estos conceptos son más amplios, como se irá viendo en posteriores capítulos, los ingresos expresan –en términos monetarios– las ventas de los productos fabricados por la empresa o los servicios por ella prestados y los gastos el importe monetario de todos aquellos factores productivos que la empresa adquiere para la obtención de aquéllos.

Tradicionalmente se ha considerado que el objetivo último de una empresa es el de maximizar su riqueza, su patrimonio. Este objetivo ha ido evoluciendo a lo largo del tiempo hasta convertirse en «crear Valor» o riqueza para sus propietarios.

La creación de Valor, por tanto, es la capacidad que tiene la empresa para obtener como resultado de su actividad un producto de mayor Valor que la suma de los factores empleados en su obtención.

Podemos decir que, en general, el objetivo de la empresa es enriquecerse en el ejercicio de la actividad que desarrolla.

La consecución de este objetivo requiere la organización de todos los elementos que componen a la empresa. En este sentido, la empresa es un sistema formado por un conjunto de elementos interdependientes, organizados y que actúan de forma conjunta para la consecución de un objetivo común.

Siguiendo este esquema, podemos decir que la empresa es considerada un sistema abierto, en permanente interacción con el mundo exterior, su entorno, del que recibe inputs (entradas) y al que ofrece outputs (salidas), una vez que los primeros han sido sometidos a un proceso de transformación.

Ya hemos visto que la empresa está en continua relación con el exterior a través de un proceso de entradas y salidas y esta acción persigue la generación de rentas.

En la relación de la empresa con el mundo exterior, con el mercado de productos y servicios, podemos distinguir dos corrientes:

Una corriente real por donde circulan los bienes y servicios; y una corriente monetaria, paralela a la corriente real, en la que circula el dinero o medios de pago.

Con respecto a la corriente real, podemos decir que las adquisiciones de bienes y servicios que realiza la empresa o ENTRADAS las podemos denominar en general COMPRAS, mientras que las SALIDAS de bienes y servicios, o entrega de bienes o servicios que realiza la empresa al exterior se denominan VENTAS.

Se identifica el concepto compra con la acción de adquirir la propiedad de un bien o el derecho a recibir un servicio.

La venta es toda cesión de productos desde la empresa al exterior o bien la obligación de prestar un servicio.

En paralelo a la circulación de bienes y servicios, aunque no necesariamente al mismo tiempo, se produce un proceso financiero que sirve de soporte a dicha circulación, es la corriente monetaria de COBROS y de PAGOS.

En este sentido, cobrar es recibir dinero y pagar es entregar dinero como contraprestación de unos bienes o servicios.

Así cuando la empresa adquiere materias primas con pago aplazado (a crédito), entran los bienes en la empresa, pero la salida de dinero como contraprestación se efectuará en el futuro. Lo que nace en el momento de recibir los bienes es una promesa de pago, una obligación de pagar en el futuro.

Por otro lado, cuando la empresa vende a crédito entrega los productos al mundo exterior, salen bienes, pero no entra dinero en ese mismo momento como contraprestación. Lo que nace es un derecho a cobrar en el futuro, un derecho de cobro.

FUNCIONES DE LA ACTIVIDAD CONTABLE

Si bien en su origen la contabilidad respondía a la necesidad de registrar las transacciones comerciales, finalidad registral, en nuestros días el papel fundamental de la contabilidad es suministrar información fiable, relevante y oportuna sobre la empresa, de forma que el conjunto de agentes económicos (usuarios) puedan tomar decisiones respecto a la misma.

Así, el papel fundamental de la contabilidad en nuestro tiempo es informar a los agentes económicos que mantienen, o podrían mantener, una relación con la empresa para que éstos tomen decisiones respecto a la misma.

La comunicación entre la empresa y los distintos usuarios se realiza mediante un conjunto de informes que resumen la información generada durante un período concreto.

Estos informes se denominan estados contables.

Para elaborar estos estados contables es necesario desarrollar un sistema de información.

Todo sistema de información realiza tres funciones esenciales:

1) Selección de los datos que son de interés para el sistema.

2) Pocesamiento de la información seleccionada y elaboración de informes que son

el resultado de sintetizar, clasificar y estructurar los datos procesados.

3) Comunicación mediante unos informes.

El sistema de información contable desarrolla estas tres funciones, seleccionando, procesando y resumiendo los datos económicos más relevantes que afectan a la empresa o sujeto contable.

En definitiva la contabilidad debe entenderse como un sistema que transforma datos de naturaleza económico-financiera en información útil para los usuarios, de manera que éstos puedan llegar a tener un conocimiento acerca de la realidad de la empresa que les permita emitir un juicio sobre ella y tomar decisiones acertadas.

La adopción de decisiones económicas exige día a día mayores niveles de información tanto en cantidad como en calidad. La información referida a las empresas preocupa a una amplio colectivo de agentes, éstos suelen clasificarse en dos grandes grupos: usuarios internos (administradores, directivos, operarios) y usuarios externos (socios y accionistas, las Administraciones Públicas, Hacienda,

Entidades financieras, Suministradores de bienes, clientes, Inversores, sindicatos, empresas competidoras, etc).

REQUISITOS DE LA INFORMACION CONTABLE

Para que la información contable sea una respuesta a las demandas informativas de los distintos usuarios, es preciso que existan garantías que avalen su credibilidad.

Esto obliga que la información cumpla una serie de requisitos.

La información ha de ser fiable y relevante. Además, debe satisfacer tres cualidades derivadas de las mismas, comparabilidad, integridad y claridad.

Fiabilidad: La información será fiable cuando esté libre de errores materiales significativos y no se presente de forma sesgada e incompleta con la intención de dirigir (manipular) en un sentido predeterminado la interpretación y el análisis que de ella pueda derivarse (Marco conceptual).

La información no es fiable cuando pueda provocar error en el usuario al formarse una opinión acerca de la evolución de la entidad.

Relevancia: Para que la información sea relevante ha de ser útil para la toma de decisiones económicas, de modo que ayude a evaluar sucesos pasados, presentes o futuros o a confirmar o corregir evaluaciones realizadas anteriormente. En este sentido, los estados contables deberán mostrar adecuamente los riesgos a que se enfrenta la empresa (Marco conceptual).

Complementariamente, la información financiera debe cumplir con las cualidades de comparabilidad, integridad y claridad.

La comparabilidad. Al hablar de comparabilidad nos referimos a la comparación entre diferentes empresas en un momento concreto y a la comparación de la misma empresa en diferentes momentos del tiempo.

La integridad, por su parte, requiere que la información financiera sea completa, esto es, que incluya todos los datos.

Claridad: La información debe ser comprensible por aquellos a quienes va dirigida, dentro de la complejidad del mundo económico, la información contable ha de ser fácil de entender por los usuarios.

La normalización contable favorece la claridad de la información al generar unos estados uniformes en cuanto a estructura, terminología y criterios de elaboración.

Los estados contables deben redactarse con claridad, de forma que la información suministrada sea comprensible y útil para los usuarios al tomar sus decisiones económicas, debiendo mostrar la imagen fiel del patrimonio, de la situación financiera y de los resultados de la empresa, de conformidad con las disposiciones legales (Marco conceptual).

OBJETIVOS DE LA CONTABILIDAD

De todo lo anterior podemos deducir los objetivos que se le asignan a la contabilidad:

a) Dejar constancia de las operaciones económicas realizadas por la empresa. Esto implica el desarrollo de técnicas de registro contable.

La contabilidad va a registrar todas y cada una de las operaciones económicas que realice la empresa, desde su nacimiento (creación o constitución) hasta su liquidación o extinción, proporcionando información acerca de la situación con la que comienza la empresa y los resultados que va obteniendo periódicamente.

Mediante el registro de las operaciones económicas de la empresa, la contabilidad deja testimonio del carácter y cuantía de estas operaciones y de las personas o entidades con quienes se llevan a cabo. Pero el registro no es una finalidad en sí mismo, sino que es un mero instrumento de necesidad de información que tiene la economía, y que a su vez servirá de base para la toma de decisiones futuras.

b) Reflejar la verdadera riqueza de la empresa y los cambios que se han producido en ella. Es decir, qué elementos componen su riqueza y el Valor de los mismos. Esta información se desprende del BALANCE.

c) Captar el auténtico resultado de su actividad en cada ejercicio económico. La contabilidad mide y determina los resultados económicos de la empresa. Esta información se desprende del estado contable que se denomina CUENTA DE PÉRDIDAS Y GANANCAS.

D) Captar el auténtico resultado de su actividad en cada ejercicio económico. En definitiva, el objetivo fundamental de la contabilidad es servir de instrumento de información a los agentes interesados en la marcha de la empresa.

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Máster en Dirección y Administración de Empresas (MBA) por la Universidad de La Laguna y el Instituto Universitario de la Empresa (IUDE). Graduado en Economía por la Universidad de La Laguna (ULL) Graduado en Administración y Dirección de Empresas (ADE) por la Universidad Nacional a Distancia (UNED). Estudiante Universitario del Grado de Derecho por la UNED. Amante de la Economía, la Tecnología y con espíritu emprendedor.

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